“Axl vs. Bogotá: el animal y la selva se encontraron en 1992” (copy de la foto).
Será su segunda presentación en Colombia, luego de confirmarse el concierto para el 30 de marzo en el Parque Jaime Duque. El recuerdo es grato para algunos y amargo para otros. Guns n’ Roses demostró en la capital del país su apetito por la destrucción que tanto los caracterizó en la época.
Axl Rose se sentó y comenzó a interpretar una de las baladas insignias de la banda: “November Rain” sonó un domingo 28 de noviembre bajo un torrencial aguacero capitalino. Coincidencia, ironía o paradoja, como lo quieran llamar, este es el recuerdo más agradable que se tiene de aquella noche.
Todo lo contrario sucede con el desorden y caos vivido en las afueras del escenario. Todo un acabose musical. Una vergüenza. Los que no pudieron entrar al Coliseo Cubierto “El Campín” querían hacerlo de forma maquiavélica. Sin importar los medios. El fin era estar presente en el histórico concierto.
Pero esta anarquía se remonta a 3 días antes del espectáculo en Colombia. Fernando Pava de la emisora 88.9 y el empresario Armín Torres habían firmado un contrato con el promotor de la banda, Phil Rodríguez, para hacer las presentaciones el 26 y 27 de noviembre. No obstante, un día antes hubo golpe de estado en Venezuela a manos de Hugo Chávez (hoy presidente). Entonces, “la vaina se calentó”. Guns n’ Roses se encontraba allí producto de su gira.
“En ‘La Carlota’, donde el grupo tenía parqueados los aviones que venían a Colombia, hubo un tiroteo y cerraron el aeropuerto”, explicó Pava. Esto, sumado a otros problemas de carácter técnico hicieron que el espectáculo se redujera a un solo día: el 28 de noviembre.
Ahí no para todo. El techo que usaron para el concierto no era el adecuado. “Era de 22*22 metros; en esa época no teníamos acá techos de esas dimensiones. El ingeniero inglés que vino a instalarlo no le puso inclinación, entonces no canalizaba, y le advertimos que aquí llovía constantemente y que podíamos tener problemas si el agua se represaba. El se rió y dijo que eso aguantaba”, dijo Blu Martínez, otro empresario del evento.
Axl, Slash, McKagan, Clark y Sorum salieron al escenario…! Ah! un momento. No sin antes disfrutar de su estadía en el Hotel Tequendama con joyas, oro, esmeraldas y chicas un día antes del concierto que a los 15 minutos de iniciado el estruendo fue fuertísimo y el techo, que “aguantaría”, se partió en dos. Sin embargo, esto no fue excusa para que hicieran alarde de porqué eran uno de los mejores grupos de Rock.
“Fueron un poco más de 50 minutos del tour Get In The Ring, una pérdida de casi medio millón de dólares, litigaciones, peleas y vidrios rotos”, contó Martínez tiempo después de la presentación.
Ahora, Bogotá espera nuevamente la visita de la banda oriunda de Los Ángeles a cargo de su cantante y emblema Axl Rose. Falta esperar que el apetito por la destrucción se haya saciado, tanto en ellos como en el público colombiano, y memoren aquellas canciones que los ubicaron en la cima de este género.
Los testimonios fueron tomados de una edición de la Revista Rolling Stone en el 2004.
Por: CRT
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Qué buen articulo, pero quiero hacer una aclaración: el concierto fue en el Campín y no en el Simón…. de hecho los desordenes fueron en galerías.
Por otra parte, es cierto que no es la banda orginal, y mucha gente dice que no va ir al concierto por eso, pero ver Axl Rose, y escuchar algunos clásicos no está nada mal…. Yo sí estaré a donde se presenten, porque en la página de tu boleta, ya aparece que el lugar está por confirmar, al parecer no va a ser en el Simón